Luego del estruendoso fracaso en el Campeonato Nacional 2007, en el que ni siquiera Barcelona llegó a la liguilla, valdría analizar que además del equipo, los grandes perdedores son sus hinchas que no tendrán otra alternativa más que la esperanza de que la nueva directiva tenga visión empresarial y vea a Barcelona como lo que es, un gran producto con envidiable demanda, por ende, con mucho potencial de venta; y se decida a recaudar fondos para tener en el año venidero un técnico a la altura y una plantilla de jugadores nacionales y extranjeros incuestionables, profesionales, como lo son Sessa y Delgado.
No hay que ser genio para lograrlo, basta un poco de sentido común para organizar las cosas. Podían realizar unos partidos en Nueva York (tal vez con el Cosmos, de Beckham, entre otros); en España, con algún equipo grande, hacer lo mismo en Italia, y rematar con una Noche amarilla jugando contra River Plate o Boca Juniors. A esto se puede añadir la posibilidad de vender los derechos de televisión para Estados Unidos, España e Italia, de los partidos que juegue Barcelona en el Campeonato Nacional. Probablemente acciones de esa naturaleza y algunas otras, que en el orden del mercadeo se pueden implementar, darían a Barcelona los fondos suficientes para tal cometido. Eso no es todo, el Club tendrá que empezar ganando, gustando y de ser posible goleando; tengan la certeza de que los estadios se llenarían proveyendo el flujo económico para solventar esta gran empresa llamada Barcelona.
Martín H. Wright,
doctor, Guayaquil